<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Rafael López Aliaga &#8211; El Reporte</title>
	<atom:link href="https://elreporte.pe/etiqueta/rafael-lopez-aliaga-2/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://elreporte.pe</link>
	<description>Libertad, opinión, análisis, independencia</description>
	<lastBuildDate>Tue, 26 May 2026 17:54:58 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-PE</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.0</generator>

<image>
	<url>https://elreporte.pe/wp-content/uploads/2025/10/favicon-90x90.png</url>
	<title>Rafael López Aliaga &#8211; El Reporte</title>
	<link>https://elreporte.pe</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>¿Quislings o idiotas?, por Víctor Andrés Belaunde Gutiérrez</title>
		<link>https://elreporte.pe/opinion/victor-andres-belaunde/quislings-o-idiotas-por-victor-andres-belaunde-gutierrez/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Víctor Andrés Belaunde]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 26 May 2026 14:05:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[2026]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[Perú]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Rafael López Aliaga]]></category>
		<category><![CDATA[Roberto Sánchez]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://elreporte.pe/?p=9831</guid>

					<description><![CDATA[El paso del tiempo hace que algunos insultos caigan en el olvido. Uno de ellos es que te digan Quisling. Vidkun Quisling fue un político noruego cuya traición fue determinante para la conquista Nazi de su patria y que después la regentó como obediente peón de Hitler y sus secuaces. En su defensa, poco convincente, &#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El paso del tiempo hace que algunos insultos caigan en el olvido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de ellos es que te digan Quisling. Vidkun Quisling fue un político noruego cuya traición fue determinante para la conquista Nazi de su patria y que después la regentó como obediente peón de Hitler y sus secuaces.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En su defensa, poco convincente, podría argüirse que era un creyente real del fascismo y cuyo origen étnico lo dejaba favorablemente situado ante lo que entonces parecía como la inevitable victoria germánica y el ocaso de las democracias liberales de Francia y Gran Bretaña. Pero, al final, los nazis fueron derrotados y Quisling no sólo corrió la suerte reservada para el peor de los traidores, sino que su nombre se convirtió por muchas décadas en sinónimo de su conducta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En las elecciones del año 2006, el humalismo se entregó a Chávez e indirectamente a sus patrones cubanos, como hizo en su momento con los nazis el noruego que da nombre a este artículo. La diferencia sería que el socialismo del siglo 21 nunca fue una ideología en ascenso cuya victoria parecía inevitable, siempre fue un embuste, una farsa, nada más que en esos sus primeros años, aún había recursos para ocultarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El tan mentado nacionalismo de Ollanta era comparable al carterista que grita ladrón, ladrón mientras huye con lo robado. Alán García supo plantear bien esa elección, esto es, entre mantener la vida independiente del Perú y la subordinación ante Chávez, a lo que la incontinencia de este último ayudó muchísimo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Años después, en la elección de 2011, se repitió un poco la historia, aunque con un nuevo patrón: el Partido de los Trabajadores de Brasil y su líder corrupto amigo de Odebrecht, Lula. Ciertamente mucho más seductor e insidioso que el chavismo, y, aunque, maquillado de moderación, encerraba un peligro particular, pues venía acompañado de la pretensión hegemónica de nuestro vecino brasileño. El gobierno de Humala pues tuvo esa espuria connotación que, de paso, contaminó todo de la corrupción de unas omnímodas constructoras cariocas. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este año las cosas se plantean de una nueva y particular manera. La diferencia sería que el actor externo a favor del cual se ejecutan las infamias y la subordinación es menos evidente; parecería mas bien que se desea rescatar a los antiguos patrones de la desgracia en la que actualmente se sumergen, dándole a Cuba un nuevo país al cual parasitar y a Venezuela, si sobrevive a la era Trump, un acólito. También se busca el sometimiento a una cosa más mundana, las mafias de la minería ilegal, aliadas de estos. No olvidemos que nuestros marxistas contemporáneos son unos mercachifles, que ven en el comunismo un método de enriquecimiento personal perpetuo, a costas del presupuesto, de la destrucción del sector privado y del oro ilegal.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Viendo, así las cosas, ¿cómo se están comportando los candidatos que no lograron pasar a la segunda vuelta?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pues bien, el señor López Aliaga quedó fuera, sea por las irregularidades dirigidas o con independencia de ellas. Padece de un <em>distemper</em>, muestra un descontrol emocional que es lo que probablemente le costó muchos miles de votos más que los perdidos por cualquier Morrocoy o travesura digital.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nieto, el gran favorecido con los decepcionados de López Aliaga, ensaya el cinismo. Piensa que mirar de costadito lo favorecerá y que podrá utilizar la bancada de su partido para orientar a un eventual presidente sánchez (minúscula deliberada). Sánchez fue parte de un gobierno que pretendió hundirnos en la violencia y en la muerte. Grave error. Está aliado a lo más violento e insano de la izquierda, incluyendo al homicida Antauro Humala, que habrá purgado su condena pero que no ha dejado de ser asesino. Si piensa que puede ser el poder detrás del trono se equivoca, le pasarían por delante como si nada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nieto nada representa en realidad, sólo fue la válvula de escape de votantes que no sabían a donde ir.&nbsp; Tenía la oportunidad de representar la cordura y responsabilidad y sus intervenciones previas al llamado al voto nulo parecían apropiadas. Sin embargo, recordemos que, para anular una elección, las dos terceras partes de los votos tendrían que ser blancos o nulos, algo que Nieto sabe es imposible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces, ¿por qué lo hace?&nbsp; La funcionalidad de su convocatoria a la candidatura de Sánchez es evidente (aunque no impredecible).</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Es que ya pactó y no le importa entregarnos al marxismo merca? Otra posibilidad es que simplemente sea el otro insulto que conforma el título de este artículo. En ese caso, el excandidato exageraría su autopercepción de inteligencia imaginándose gran manipulador. Veo difícil que tenga tan marcadas aptitudes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una vez encumbrado, Sánchez trabajará en la demolición institucional, con más sutileza que Castillo, quizá sin prisa, pero, definitivamente sin pausa. Y algunos vencidos que miran de costado, prometen ser sus primeros y más solapados colaboradores.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El shock de Mario y Rafael, por Alfonso Baella Matto</title>
		<link>https://elreporte.pe/opinion/alfonso-baella-matto/el-shock-de-mario-y-rafael-por-alfonso-baella-matto/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alfonso Baella Matto]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 24 May 2026 13:50:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[1990]]></category>
		<category><![CDATA[2026]]></category>
		<category><![CDATA[Alberto Fujimori]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[Mario Vargas Llosa]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Rafael López Aliaga]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://elreporte.pe/?p=9795</guid>

					<description><![CDATA[La política tiene una forma particularmente cruel de destruir las certezas. Durante años, un candidato puede caminar rodeado de aplausos, editoriales favorables, empresarios entusiasmados, encuestas prometedoras y auditorios repletos. Puede sentirse inevitable. Puede incluso empezar a verse a sí mismo como presidente antes de que una sola cédula entre al ánfora. Y quizás ahí comienza &#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La política tiene una forma particularmente cruel de destruir las certezas. Durante años, un candidato puede caminar rodeado de aplausos, editoriales favorables, empresarios entusiasmados, encuestas prometedoras y auditorios repletos. Puede sentirse inevitable. Puede incluso empezar a verse a sí mismo como presidente antes de que una sola cédula entre al ánfora. Y quizás ahí comienza el verdadero problema: cuando la ilusión deja de ser un instrumento político y se convierte en una convicción personal.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1920" height="1350" src="https://elreporte.pe/wp-content/uploads/2026/05/Espana-vive-lopez-aliaga-2025-reporte26.jpg" alt="" class="wp-image-9845" style="width:434px;height:auto" srcset="https://elreporte.pe/wp-content/uploads/2026/05/Espana-vive-lopez-aliaga-2025-reporte26.jpg 1920w, https://elreporte.pe/wp-content/uploads/2026/05/Espana-vive-lopez-aliaga-2025-reporte26-768x540.jpg 768w, https://elreporte.pe/wp-content/uploads/2026/05/Espana-vive-lopez-aliaga-2025-reporte26-1536x1080.jpg 1536w, https://elreporte.pe/wp-content/uploads/2026/05/Espana-vive-lopez-aliaga-2025-reporte26-550x387.jpg 550w" sizes="(max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /><figcaption class="wp-element-caption">Ponencia de Rafael López-Aliaga en el foro <strong>&#8216;Europa Viva 25&#8217;</strong><br>Palacio Vistalegre Arena, Madrid (14/09/2025)</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Algo de eso pasó con Mario Vargas Llosa en 1990. Y algo parecido podría estar ocurriendo hoy con Rafael López Aliaga.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Distantes en formación, trayectoria y dimensión intelectual, pero extrañamente parecidos en la manera de procesar la derrota. Ambos llegaron a una elección después de años acumulando expectativas. Vargas Llosa era visto como el intelectual que modernizaría el Perú; López Aliaga, como el empresario exitoso y alcalde confrontacional que encarnaría el retorno definitivo de la derecha al poder. En ambos casos, el entorno ayudó a fabricar una sensación de inevitabilidad. Empresarios, prensa afín, operadores políticos y seguidores repitieron durante meses —o años— la idea de la “presidencia asegurada”. La ilusión se volvió colectiva. Y cuando eso ocurre, perder deja de sentirse como una posibilidad democrática para empezar a percibirse como una anomalía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y ahí está el problema. Porque cuando el candidato deja de competir y empieza a sentirse destinado al poder, perder no solo duele: desfigura emocionalmente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las derrotas políticas tienen algo de duelo íntimo. Desde fuera, las multitudes observan cifras, discursos y conferencias de prensa. Pero dentro del candidato derrotado ocurre otra cosa: una demolición silenciosa. Se derrumba una expectativa construida durante años. Se desmorona una identidad entera que había aprendido a convivir con la idea del sillón presidencial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso las reacciones posteriores pueden parecer desproporcionadas: marchas, denuncias de fraude, llamados a desconocer resultados, teorías de conspiración y una necesidad desesperada de encontrar una explicación externa a la derrota, excluyendo los errores cometidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El cerebro político muchas veces no está preparado para procesar el colapso de una expectativa tan gigantesca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las elecciones no las gana el mejor currículum vitae. Tampoco el partido más antiguo, el diagnóstico más técnico ni el discurso más elaborado. Las gana quien logra crear una ilusión compartida y persuadir emocionalmente a la masa. Esa es, quizás, la virtud política más importante: la influencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mario Vargas Llosa tardó años en aceptar que Alberto Fujimori había sido, simplemente, un mejor candidato. No más brillante. No más preparado. Solo mejor candidato. Fujimori entendió mejor el humor social del país y supo persuadir con más eficacia a una población golpeada y cansada. Vargas Llosa reconocería eso mucho después, cuando la herida emocional ya estaba por cicatrizar.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img decoding="async" width="1024" height="745" src="https://elreporte.pe/wp-content/uploads/2026/05/472852913_1138191631188283_6640452205535686586_n.jpg" alt="" class="wp-image-9846" style="aspect-ratio:1.3745310844477534;width:393px;height:auto" srcset="https://elreporte.pe/wp-content/uploads/2026/05/472852913_1138191631188283_6640452205535686586_n.jpg 1024w, https://elreporte.pe/wp-content/uploads/2026/05/472852913_1138191631188283_6640452205535686586_n-768x559.jpg 768w, https://elreporte.pe/wp-content/uploads/2026/05/472852913_1138191631188283_6640452205535686586_n-550x400.jpg 550w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Portada del Diario Ojo en la campaña electoral de 1990</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el Perú pagó un precio muy alto durante ese &#8220;proceso de sanación&#8221;. Perdimos durante largos años no solo a uno de los escritores más grandes de nuestra historia, sino a una mente brillante ampliamente influyente en la coyuntura nacional. El dolor político absorbió buena parte de su energía intelectual y pública. El trauma de 1990 lo acompañó demasiado tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso quizá hoy la discusión no debería girar únicamente alrededor de si Rafael López Aliaga tiene o no razones para seguir protestando. La discusión debería centrarse en algo más importante: la necesidad de la calma y la prudencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta el momento en que se escribe este artículo, las hipótesis de fraude en la primera vuelta no han presentado pruebas fehacientes que permitan acreditar realmente un delito electoral. A pesar de los incansables esfuerzos realizados desde distintos sectores de la prensa —e incluso desde algunas empresas privadas— para atender las denuncias ciudadanas y revisar las sustentaciones de la defensa legal de Renovación Popular, hasta ahora sigue siendo difícil construir una teoría verosímil y jurídicamente sostenible de fraude.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img decoding="async" width="1800" height="1200" src="https://elreporte.pe/wp-content/uploads/2026/05/001271744W.jpg" alt="" class="wp-image-9847" style="width:438px;height:auto" srcset="https://elreporte.pe/wp-content/uploads/2026/05/001271744W.jpg 1800w, https://elreporte.pe/wp-content/uploads/2026/05/001271744W-768x512.jpg 768w, https://elreporte.pe/wp-content/uploads/2026/05/001271744W-1536x1024.jpg 1536w, https://elreporte.pe/wp-content/uploads/2026/05/001271744W-550x367.jpg 550w" sizes="(max-width: 1800px) 100vw, 1800px" /><figcaption class="wp-element-caption">Campo de Marte (ANDINA / Ricardo Cuba)</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, faltan menos de dos semanas para que el país vuelva a las urnas y elija entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, en una segunda vuelta extremadamente delicada. Nuestra institucionalidad llega exhausta, erosionada por años de confrontación y desconfianza. Y en ese contexto, la responsabilidad de los liderazgos políticos se vuelve todavía mayor. Sobre todo cuando representan a un sector importante del electorado y conducen una bancada con peso parlamentario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A veces, el gesto más sensato no es resistir. Es retirarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vargas Llosa lo hizo. Se exilió políticamente. Tomó distancia del ruido, de la rabia y del resentimiento inmediato. Y quizá eso terminó salvándolo de convertirse en un personaje consumido por la derrota. El tiempo, la distancia y el silencio suelen ser mejores consejeros que la indignación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal vez Rafael López Aliaga necesita algo parecido: un retiro temporal de la política, una pausa emocional, una reconciliación con la realidad electoral. Porque lo cierto es que el shock es fuerte. Más aún cuando se ha vivido durante años convencido de que el triunfo era inevitable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que no debe ocurrir es que el Perú vuelva a perder a otra figura pública importante atrapada dentro de su propia derrota. Ni que una parte relevante de la derecha termine arrastrada por un estado permanente de furia política que solo profundice la fragmentación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizás el verdadero shock de Mario y Rafael no sea haber perdido una elección. Quizás sea haber descubierto que el país que imaginaban suyo nunca terminó de pertenecerles por completo.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Y la farsa continua…, por Alfredo Gildemeister</title>
		<link>https://elreporte.pe/opinion/alfredo-gildemeister/y-la-farsa-continua-por-alfredo-gildemeister/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Alfredo Gildemeister]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 24 May 2026 01:12:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[2026]]></category>
		<category><![CDATA[Elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[JNE]]></category>
		<category><![CDATA[ONPE]]></category>
		<category><![CDATA[Perú]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Rafael López Aliaga]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://elreporte.pe/?p=9835</guid>

					<description><![CDATA[Acaba de concluir, casi al caballazo, la primera parte de esta opereta bufa denominada “primera vuelta”. Todo un mamarracho de “proceso electoral” chicha “organizado” —si cabe la palabra— por la ONPE y avalado por el JNE, en donde hemos sido testigos de las más grandes “irregularidades” —por utilizar el término empleado por la ONPE— nunca &#8230;]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Acaba de concluir, casi al caballazo, la primera parte de esta opereta bufa denominada “primera vuelta”. Todo un mamarracho de “proceso electoral” chicha “organizado” —si cabe la palabra— por la ONPE y avalado por el JNE, en donde hemos sido testigos de las más grandes “irregularidades” —por utilizar el término empleado por la ONPE— nunca vistas jamás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero más que irregularidades, se ha tratado de claras violaciones del derecho fundamental al sufragio de más de un millón de ciudadanos peruanos en Lima, violándose descaradamente, entre otros, el artículo 31 de la Constitución y diversas normas electorales que no permiten hacer lo que hizo la ONPE aquél nefasto domingo 12 de abril: establecer el día siguiente lunes 13 para la continuación del proceso chicha; prorrogar la hora de cierre de mesas para las 2 p.m., etc.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A ello debe agregarse la comisión de diversos delitos contra la voluntad popular establecidos en el Código Penal y todos los increíbles y escandalosos hechos de los que fuimos testigos a medida que pasaban los días: ánforas encontradas en un basurero, transporte de material electoral tardío adrede por una cuestionada empresa de transportes, actas fraguadas y adulteradas, el más que curioso caso de las mesas 900’000, conteo sin fiscalización, control, ni auditoría técnica alguna, etc.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pese a todo ello, la ONPE, tomándose en cuenta que su presidente luego de varios días había renunciado —¡luego que el propio JNE denunciara al presidente de la ONPE! ¡increíble!— y administrativamente era una institución acéfala —con un improvisado nuevo presidente interino— en donde el caos imperaba, ante un JNE que desde el principio se lavó las manos y le tiró la pelota a la ONPE por todo el desastre causado ese fatídico domingo 12 de abril, con todo ello, el pasado domingo 17 de mayo, medio a escondidas casi, el JNE anunció los “resultados” de la primera vuelta y a los dos candidatos que pasaban a la siguiente fase o balotaje, —uno de ellos favorecido obviamente por la misma institución— lo cual significaba que la bochornosa farsa electoral continua. Se prefirió el cumplimiento del cronograma y plazos establecidos —otras formalidades no se tomaron en cuenta—, a respetarse los justos reclamos, impugnaciones y los derechos fundamentales de cientos de miles de peruanos, así como el respeto a la transparencia y limpieza de un proceso electoral como debe ser. La chapuza y la criollada direccionada para favorecer a un candidato comunista específico se impuso, tal como sucediera en el también “proceso electoral” chicha del 2021.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pregunto ¿A quiénes se quiere engañar? No solo el Perú sino todo el mundo entero ha sido testigo del papelón soberano de la ONPE y del JNE por el mamarrachento “proceso electoral” celebrado ese domingo 12, pese a que los “observadores” de la UE y los de la OEA, por no mencionar a Transparencia —que de “transparente” no tiene nada— declararon que todo estuvo muy bien y que el retraso en la distribución de material fue solo un mero percance, esto es, una “irregularidad” sin importancia. Obviamente dicha declaración ocurrió luego de una gran cena con caballos de paso, música, comida, trago y todo lo demás, con que el JNE “homenajeó” —¿compró?— a los observadores días antes de las elecciones, para que al final declararan lo que declararon, lo cual demostró —una vez más— que estos “observadores” están más ciegos que cruce de topo con murciélago. Habría que obsequiarles un buen perro guía y un bastón a cada uno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A dos semanas del balotaje o segunda vuelta, la farsa continúa. Pese a que la ONPE y el JNE han afectado tremendamente con su conducta la confianza en el sistema electoral, pues ya nadie o muy pocos creen en la limpieza y transparencia del “sistema”; pese a la descarada impunidad existente ante las graves denuncias por las escandalosas violaciones de la ley electoral por parte de la ONPE y del mismo JNE, cuyos cuestionados funcionarios —salvo Corvetto— son los mismos que están “organizando” la segunda vuelta. ¿Alguien en su sano juicio encargaría un proceso electoral en segunda vuelta tan delicado, en donde la limpieza y transparencia es fundamental, a los mismos funcionarios que cometieron &#8211; aceptaron mil y una ilegalidades para favorecer a un candidato comunista? Obviamente que no, pero en el Perú todo es posible. ¿En qué quedó la investigación a la empresa Servicios Generales Galaga S.A.C. y su curioso contrato de transporte del material electoral? ¿Y la bochornosa manipulación del sistema informático “donado” por alguien, así como la solicitud de un peritaje informático? ¿Y las mil y una incongruencias en el recuento de los votos y tantas “irregularidades” más que quedarán en el silencio y el olvido, tan típico de nuestro país?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es curioso, por decir lo menos, como en estos días previos a la segunda vuelta, puede observarse al candidato comunista Sánchez declarando y expresándose a diario ya prácticamente como “presidente electo”, presentando a su futuro gabinete y ministros ante las cámaras de TV y periodistas con total desparpajo y los medios que lo apoyan, replican esto como si se preparara mentalmente a los electores a un resultado inevitable. Se presenta y entrevistan a sus futuros ministros como si se tratase de un hecho ya consumado, preparando a la opinión pública a lo irremediable e inevitable: el “triunfo” de Sánchez. Todo lo cual demuestra que estamos ante una mafiosa organización totalmente coordinada y que con total descaro e impunidad hace lo que está haciendo y cuyo único objetivo es: la imposición del comunista Sánchez, tal como impusieron a Castillo en el 2021 y su plancha nula de pleno derecho —incluyendo a Boluarte que aún trabajaba en la RENIEC— ante lo cual el JNE guardó un bochornoso silencio avalando el “triunfo” fraudulento de Castillo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo lo anteriormente señalado hace que muchísimos demócratas pudiésemos exclamar indignados, tal como lo hiciera hace pocos días el candidato burlado López Aliaga: «Para qué diablos vamos a votar si la ONPE y el JNE deciden quien gobierna en el Perú». Sin embargo, considero que, pese a toda esta farsa largamente premeditada, sí tenemos que ir a votar, porque es nuestro derecho y también una obligación para con nuestra patria. Personalmente votaré por un demócrata que defienda el Estado de Derecho y la democracia, y no por una persona de extrema izquierda que apoya al golpista Castillo y que viene acompañado de todo un ramillete de cuestionados personajes cargados de odio, resentimiento y violencia que no le haría nada bien a nuestro país. De odio y violencia ya tuvimos bastante en los 80’s y 90’s. A ello debemos agregar la clara propuesta de una fracasada agenda chavista y comunista en donde se impondría un claro estatismo, una mil veces fracasada economía intervencionista socialista, que empobrecería más a nuestro país. No quiero a mi Perú convertido en una Venezuela, Cuba, Bolivia o Nicaragua. En fin, con todos estos hechos precedentes, vayamos a votar, pese a que… la farsa continua.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
