Escrito por 16:52 Opinión

Huaycos: un desastre recurrente, por Patricio Krateil

En el Perú los huaycos no son una sorpresa para nadie, salvo aparentemente para los políticos. Lo que sí debería sorprender, aunque cada día se vuelva una normativa, es que sigamos actuando como si fuera algo inesperado, como si se tratase de una excepcionalidad.

Por ejemplo, para sondear algunos datos de los últimos años. Tenemos que, en el 2015, más de 256 mil personas fueron afectadas y en 2017, casi 359 mil. Incluso en 2022, un año sin grandes eventos climáticos, más de 39 mil personas sufrieron inundaciones. No es una excepción, es una constante.

Lo peor es que cuando viene l fenómeno del Niño Costero, como en el 2017, más de 1.1 millones de personas resultaron afectadas. Casi 232 mil quedaron damnificadas, es decir, perdieron sus viviendas y murieron hasta 143 personas. En 2023, las lluvias volvieron a ser un terror, pues más de 520 mil personas fueron afectadas y cerca de 30 mil viviendas quedaron destruidas.

Las muertes también se repiten. Durante las lluvias de 2017 fallecieron entre 114 y 143 personas. En la temporada de lluvias de 2023 murieron alrededor de 61 personas. Entre diciembre de 2024 y marzo de 2025, los reportes oficiales registraron cerca de 94 fallecidos.

No se puede seguir gestionando este asunto como algo inusual pues no lo es y, además, está costando vidas de muchos peruanos.

Encima, también existe un fuerte impacto económico, el cual no es menor. Por ejemplo, nuevamente tomemos el caso del 2027, luego del desastre, el Estado gastó en la reconstrucción total unos US$ 7 700 millones, el equivalente a 3.5 % del PBI de ese año.

El problema no es la falta de dinero, pues el Perú no tiene un problema de riqueza estatal o al menos ese no es el problema central de la inoperatividad, el tema principal es la mala gestión.

En años recientes se aprobaron cerca de 3 000 millones de soles para prevenir y mitigar estos desastres. Sin embargo, en 2024 los gobiernos regionales solo ejecutaron alrededor del 3.4 % del presupuesto destinado a reducir riesgos. Plata hay, ejecución no.

Las inundaciones ocurren todos los años. Afectan a cientos de miles de personas. Causan muertes evitables y pérdidas millonarias que podríamos evitar.

Los huaycos no son solo un problema natural. Son, sobre todo, el resultado de no prevenir, no planificar y sobre todo de no querer ejecutar. A puertas de las elecciones presidenciales, urge más que nunca que nuestro próximo gobierno se caracterice por convicción y productividad. Basta ya de mediocridad y falta de compromiso. El Perú no solo no avanza por culpa de la política, sino que puede también retroceder.

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Etiquetas: , , , , , , , Last modified: 23 de enero de 2026
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