Aunque la campaña electoral recién comienza a calentarse, los últimos días han salido algunas entrevistas a diversos candidatos que comienzan a ofrecer cosas que desde el marco constitucional existente resultan imposibles de llevarse a cabo con respecto a las reservas que mantiene el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).
No resulta raro que todas estas propuestas provengan de candidatos de izquierda o de posiciones ideológicas advenedizas que se enfocan en tratar de hacer crecer la economía a través del gasto, lo cual resulta ser contraproducente en base no solo a la teoría económica, sino también a la experiencia previa. Para establecer nuestra posición, vamos con las definiciones.
El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) es una persona jurídica de derecho público con autonomía, según la Constitución Política de 1993 (artículos 83-87). Su finalidad exclusiva es preservar la estabilidad monetaria, regulando la moneda y el crédito, administrando las reservas internacionales y emitiendo billetes y monedas.
Principios Constitucionales del BCRP:
- Finalidad: Preservar la estabilidad monetaria (evitar inflación) para asegurar el valor de la moneda.
- Autonomía: Actúa con independencia técnica dentro del marco de su Ley Orgánica.
- Funciones Principales: Regular la moneda/crédito, administrar las Reservas Internacionales Netas (RIN), y emitir moneda (billetes y monedas).
- Directorio: Gobernado por siete miembros. El Ejecutivo designa a cuatro (incluido el presidente) y el Congreso (Senado) ratifica a este y elige a los tres restantes.
- Información: El Directorio está obligado a informar al país periódicamente sobre las finanzas nacionales.
- Prohibiciones: El BCRP no puede conceder financiamiento al Tesoro Público, salvo compra de títulos en el mercado secundario bajo límites estrictos, para evitar emisión inorgánica.
Esto es fácilmente inteligible por cualquier persona con una formación mínima en ciencias económicas o empresariales y debería serlo también para el ciudadano de a pie, para que no crea las promesas de candidatos que en base a una postura de “preocupación” (falsa preocupación, por supuesto) en el ciudadano de menos recursos, un perfil ideológico cuestionable (dado que lo propuesto nunca ha funcionado en ningún lugar ni en ninguna época) y una moral francamente cuestionable que solo buscan obtener votos y acceder al poder. Se me viene a la mente la frase “no más pobres en un país rico” y también algún “periodista” afirmando que el BCRP solo hace la chamba de “un cambista”. Definitivamente la ignorancia es muy atrevida y unida a la ideología en manos del periodismo es un arma demasiado peligrosa.
Un candidato, con acusaciones de malversación de fondos y compras direccionadas dice que hay que utilizar la mitad de las RIN para estimular la economía, otro afirma que (parafraseando) “para que tener tantas RIN cuando tus seres queridos se mueren de hambre”, otra candidata afirma que (también parafraseando) “el BCRP le da plata a las AFPs pero no a la gente de Gamarra o la que la necesita”.
No solo es ignorancia supina, que definitivamente hay, sino también un afán manipulador haciendo creer a loa votantes que el BCRP puede financiar planes sociales, estimular la economía y llevarnos al paraíso económico.
Para opinar y/o decidir hay que diferenciar la política monetaria (a cargo del BCRP) y la política fiscal, a cargo del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Las funciones del MEF según la Constitución y el marco legal vigente son las siguientes:
- Política Económica y Fiscal: Armoniza la actividad económica nacional, promoviendo la inversión y garantizando el equilibrio fiscal.
- Gestión de Recursos Públicos: Es la autoridad central de los sistemas de Administración Financiera, incluyendo el Presupuesto Público, Tesorería, Endeudamiento y Contabilidad Pública.
- Defensa de la Estabilidad: El MEF evalúa y puede cuestionar ante el Tribunal Constitucional leyes del Congreso que afecten el equilibrio financiero público.
- Estructura Organizativa: Está encabezado por el ministro de Economía y Finanzas, con viceministerios de Hacienda y Economía, y cuenta con organismos como el Tribunal Fiscal.
- Responsabilidad: Garantiza la transparencia económica mediante la publicación de balances del sector público y la deuda pública.
Como ya mencioné, la política monetaria busca la estabilidad de nuestra moneda. Para que se entienda claramente: que el tipo de cambio no suba o baje abruptamente y genere inestabilidad y que la inflación se mantenga dentro de una banda a niveles mínimos y el MEF, en cambio, se encarga de administrar los ingresos del Estado buscando un uso óptimo de dichos recursos.
Lo ideal es que la política monetaria y fiscal estén articuladas y en sintonía para evitar crisis o en el peor de los casos minimizarlas. Por ello hay que tener algunas consideraciones importantes:
En primer lugar, utilizar las RIN, aparte de ser imposible según el marco constitucional, implicaría generar inestabilidad de precios, es decir inflación, para estimular la demanda agregada. Sabido es que los más afectados por la inflación son aquellos que perciben menos ingresos. Eso no se menciona en estos discursos incendiarios.
En segundo lugar, hay un error de concepto pues incentivar el consumo implica desahorrar (lo que se puede ver claramente en una función de consumo intertemporal) y el ahorro es la fuente de inversión más deseable en una economía y que realmente hace crecer una economía de forma sostenida. Otra fuente puede ser incrementar la recaudación (con el respectivo impacto negativo en el crecimiento como se evidencia en experiencias anteriores) y una tercera es tomar deuda (que es viable, siempre y cuando los recursos se utilicen en inversión y no en gasto). Lo ideal es incentivar la inversión, no el consumo.
En tercer lugar, los shocks de demanda tienden a ser temporales pues están enfocados en el gasto, que no genera un retorno. Como ejemplo pensemos en los fondos retirados de las AFPs: en muy pocos casos se cambió de mecanismo de ahorro o se destinaron a alguna inversión productiva. Lo que hubo fue mayor demanda por Smart TVs, Playstations, vehículos, viajes o simple gasto de consumo. Cuando se acabó la plata, se acabó el crecimiento de la demanda, pero con un agregado muy malo: las cuentas de AFPs se redujeron y el futuro se complicará para aquellos que dependen de esos fondos para su vejez.
El crecimiento sostenido (ya escribí sobre esto en un artículo anterior ¿Por qué tanta mediocridad?) solo se logra con mayor inversión y a esto deben apuntar los candidatos, si es que realmente les interesa nuestra población.
Tratemos de ser racionales y pensar en el futuro del país y no escuchemos esos cantos de sirena. En La Odisea, luego de que Ulises partiera de la isla de Eea abandonando a Circe y siguiera sus consejos para superar a Escila y Caribdis (que devoraban a los tripulantes de las naves cercanas y hacían un remolino destructor, respectivamente) para luego pasar por la isla de las sirenas (que atraían a los navegantes con sus cantos para que naufraguen y luego devorarlos), Ulises tapa los oídos de su tripulación con tapones de cera para que no los escuchen al pasar y no sean devorados. Es exactamente lo que hace la izquierda: te atrae para que votes por ellos con promesas que no se pueden cumplir (los cantos de sirena) y una vez elegidos te quitan tus libertades, te someten, se enriquecen, te empobrecen y se perpetúan en el poder llevándote a una situación insostenible que en muchos casos acaba en el autoexilio, hambre, muerte y destrucción.
Países muy ricos por estas políticas se han empobrecido, siendo los casos más emblemáticos Venezuela y Cuba, pero también podemos mencionar a países que se han empobrecido y quedado en caos como Argentina, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Chile (el paradigma de crecimiento de la región), Colombia, etc.
En el Perú no nos salvamos del todo, en los últimos años nuestros gobernantes erosionaron el aparato productivo, nos llevaron a tener la inflación acumulada más alta desde García 1, incrementaron la pobreza, corrompieron el aparato público, redujeron el empleo formal, hubo la fuga de capitales más alta del siglo y llevaron la economía a un crecimiento apenas vegetativo.
Por ello, seamos inteligentes, no elijamos por simpatías o pensamiento mágico, sino por capacidad de gestión. Ya pasamos por Escila y Caribdis (Vizcarra y Castillo), ahora debemos sobrevivir a los cantos de sirenas.
