Escrito por 09:34 Informes

¿El sur es de izquierda?, por Patricio Krateil

De cara a la segunda vuelta y en vista de que Roberto Sánchez sea quien pase a la contienda electoral surgen en la sociedad ciertas preguntas en relación al votante del sur andino de nuestro país que ya nos tiene acostumbrado a preferir sin lugar a dudas las propuestas de corte socialistas y estatista. ¿Es el sur peruano comunista? ¿La izquierda realmente tiene el poderío en esas zonas?

La respuesta simple seria que si, pues efectivamente tanto Ollanta Humala, Pedro Castillo y ahora Juntos Por El Perú han tenido precisamente en esas latitudes su fuerza electoral. Pero, no necesariamente porque voten a la izquierda radical hace que efectivamente sean de izquierda, por más confuso que parezca.

Es verdad que durante años se ha repetido una idea casi automática en el debate público que el llamado “sur político” del Perú es sinónimo de izquierda radical, antisistema o socialismo. Sin embargo, esa lectura resulta limitada.

Más que una afinidad ideológica clásica, lo que existe es una forma distinta de entender la realidad, profundamente influida por la cosmovisión andina y eso es lo que para la derecha le debe ser pertinente entender. En ella, conceptos como la comunidad (ayllu), la complementariedad (yana) y la noción de totalidad (pacha) estructuran una visión del mundo donde las relaciones humanas, el equilibrio y el sentido colectivo tienen un peso central.

Es decir, el sur andino contempla una realidad de pertenencia y de relación en su forma de vida. A diferencia del modernismo, no es el materialismo ni el economicismo lo que preocupa a este sector de la población.

En ese marco aparece un elemento clave para entender el comportamiento político: la experiencia del “desposeído”. La condición de aislamiento, precariedad o exclusión no es económica, sino esencialmente existencial. Por eso, los discursos que apelan a la idea de injusticia o abandono logran conectar con fuerza, no necesariamente por su contenido ideológico de corte marxista, sino porque sintonizan con esa vivencia profunda, ese sentir propio de su cosmovisión.

Esta noción explica por qué las propuestas de ruptura encuentran eco en amplios sectores del sur: no se trata solo de política, sino de una percepción de que el orden actual ya no funciona.

En ese sentido, lamentablemente la ideología marxista que prima sobre todo en la idea de la lucha de contrarios, en exacerbar el conflicto y dictaminar la realidad en opresores y oprimidos, logra calzar bien en la cosmovisión, pero no necesariamente porque sean comunistas, deseen estatizarlo todo o quieran subsidios, sino porque la condición de aislamiento o precariedad en su forma de entender la realidad logra hasta cierto punto compatibilizar.  

Por ello, si se quiere entender realmente al “sur político”, el reto no pasa por etiquetarlo, sino por interpretar su lógica profunda. Una donde la comunidad, el reconocimiento del otro y la búsqueda de un cambio significativo tienen más peso que cualquier categoría política tradicional. En ese sentido, la derecha puede ofrecer ese discurso y dar esa visión que contemple superar esos sentimientos de asilamiento o exclusión.

Pero catalogar de comunistas a un sector de la población, al margen de que, si existan grupos fuertemente ideologizados, no lograra nada mas que el rechazo y la enemistad cuando lo que se desea es precisamente lo contrario.

Estamos a puertas de la segunda vuelta electoral y esperemos que no sean las categorías materialistas del economismo la carta que la derecha use para contrarrestar al radicalismo descabellado de Roberto Sánchez.

Visited 71 times, 71 visit(s) today
Etiquetas: , , , , , , Last modified: 3 de mayo de 2026
Close