Luego de la injusta y desproporcionada “guerrita” contra la gestión del histórico General Óscar Arriola Delgado desatada por la coalición “social-comunista-progre” y por algunos desinformados políticos de derecha, el 16 de setiembre asumió como nuevo Comandante General PNP, el Gra. de Policía Fredy López Mendoza. Para muchos esta nueva designación es un símbolo de esperanza, para otros es mas de lo mismo, y para quienes estamos informados sobre la verdadera dimensión del fenómeno criminal sui generis que enfrenta el Perú, es preocupante, pero no por falta de capacidades del nuevo Director, que las tiene, sino, porque se pretende “cargar” todo el peso de la lucha anticriminal a un solo actor, a una sola institución, y así crear “condiciones” para seguir petardeando a la policía y al sector interior.
Estamos convencidos que el general Fredy López pondrá todo su conocimiento, experiencia y capacidades para dirigir la institución policial, y que hará que la dinámica operativa no se detenga, al contrario, que continúe y se acentúe. Eso está bien. Sin embargo, debemos hacer un análisis mas profundo de la situación del fenómeno criminal y preguntémonos con honestidad: ¿Es solo “chamba” de la policía nacional? La respuesta es, NO.
Veamos. ¿Cuántos actores tienen que ver en esta lucha?: A nuestro entender son cuatro los actores: El primero actor es el Estado con su sistema de justicia (Policía, Fiscales, Jueces e INPE), FFAA, ministros e instituciones del Estado; el segundo actor es el empresariado: En efecto, nunca como en estos tiempos los gremios empresariales han empezado a ver que el fenómeno parece incontrolable y se “están poniendo las pilas”, tanto en el apoyo directo a la Policía, o con obras por impuestos, foros sobre seguridad y otros, bien ADEX, Cámara de Comercio de Lima, Sociedad Nacional de Industrias, Confep, pero insuficiente. El tercer actor es la sociedad organizada, es decir, iglesias, colegios profesionales, instituciones educativas privadas, clubes deportivos y otros, con ellos, no se ve nada aun. Y el cuarto actor es el ciudadano de a pie, quien siempre está dispuesto a colaborar, que teniendo un gran potencial, necesitan dirección estratégica y táctica, que por ahora, no la tiene.
Siendo así, entonces, seguiremos con las preguntas incómodas: ¿Qué hará el Estado si la policía captura mineros ilegales o criminales de ese rubro? ¿Intervendrá el proceso de producción del oro ilegal (¿extracción, transporte, almacenamiento, procesamiento y exportación? ¿coordinará con países como Emiratos Arabes, Rusia, china, etc que presuntamente compran ese oro manchado de sangre pero “blanqueado”? ¿El Fiscal y el Juez garantizarán que no se dejarán corromper y no les darán libertad? ¿El Estado seguirá “promoviendo” la minería ilegal dando mas plazo al REINFO?. Porque de todo lo mencionado, precursores reales del crimen, no es función de la Policía ni está en su poder o decisión controlarlos. ¿Entonces? ¿Cómo hacemos? ¿Quién responderá estas preguntas? Veremos.
Fácil ha sido para Juan Sheput, Yarrow y otros, “cargarle el dado” a la policía, o hacer que “la pita se rompa por el lado mas débil”, o espetar sobre un fenómeno que no tienen la mas peregrina idea de lo que es, ni de qué estrategias se necesitan para tratar de frenarlo; fácil es “pedir la cabeza” de alguien a quien antes “alabaron” hasta el paroxismo y luego sumarse al cargamontón de la coalición “social-comunista-progre”. Vamos a ver su talante en los próximos meses.
Tengo esperanzas que el nuevo jefe de la Policía sea exitoso, porque el país necesita paz para la democracia, paz para el desarrollo. Éxitos general Fredy López. Muchos éxitos. Vamos con todo.
