Nadie mata a una mujer por el simple hecho de ser una mujer. ¿Polémico no? El gobierno de Javier Milei está impulsando una reforma en el Congreso argentino para eliminar la figura del feminicidio de su legislación. Todo basado en esta polémica frase.
Según el gobierno de Milei, el feminicidio no puede existir. Esto debido a que, la administración del gobierno argentino defiende la igualdad ante la ley, consagrada en su Constitución y no pretende darle un valor distinto a la vida según su sexo.
Completamente de acuerdo con lo dicho, y con lo que promueve su reforma; sin embargo, considero que para eliminar el feminicidio hay necesidad de esclarecer otros puntos. Y el más importante, en el cual me centraré, es que el feminicidio es inviable por sí mismo, no existe y no puede existir.
El feminicidio, per se, es matar a una mujer por su condición de mujer. Y es su definición lo que lo vuelve, por ende, un delito imposible.
Si vemos otros delitos, donde se comete un homicidio, veremos que no se le atribuye a la víctima una atribución tan subjetiva como su condición como tal. En el parricidio, se condena a quien mató a un ascendiente, descendiente, o con quien tiene una relación conyugal. Hay legislaciones donde existe el fratricidio, en el cual se condena a quien mató a su hermano. El infanticidio condena a quien mata a su hijo durante el parto o de neonato. El aborto condena a quien mató a un humano antes de nacer.
En todos estos casos, la condena es clara: se condena el acto objetivo.
En el caso del feminicidio, no prima lo objetivo, sino lo subjetivo. No se condena el matar a una mujer, sino matarla por su condición de mujer, lo que es claramente imposible. El matar a alguien por su condición como tal es un crimen que fue cometido por los nazis previo y durante la Segunda Guerra Mundial. Los nazis mataban o capturaban al judío que encontraran, por su condición como tal.
Si el feminicidio fuese matar a una mujer por su condición como tal, significaría que el feminicida mataría a cualquier mujer que encuentre. No excluiría a ninguna, ni a su mamá, ni a su hermana, ni a su esposa o novia, asesinaría a todas por su condición de mujer.
Ello lo explica perfectamente el jurista argentino Eugenio Zaffaroni, quien negó la posibilidad de este delito.“El homicidio por odio se produce contra las minorías. La característica que tiene es que no importa el individuo. Hay dos lesiones: una al muerto y otra, por el metamensaje, a toda la colectividad. Y acá en la Argentina nadie sale a la calle a matar a una mujer porque es mujer. Es una locura, no existe”.
Entonces, el feminicidio es inviable porque “nadie sale a la calle a matar a una mujer por ser una mujer”.
Hoy en día, a cada desalmado asesino que acaba con la vida de una mujer, lo condenan por feminicidio, cuando ello dista de la verdad. Muchos son crímenes emocionales o pasionales, donde la subjetividad de la voluntad del autor reside en otros factores aislados.
Los colectivos feministas ahora protestan en contra de Milei por esta medida, que debería ser replicada en el Perú y en todas partes. Sin embargo, sería bueno que estos colectivos expliquen la defensa de este delito, para que podamos evidenciar una de sus tantas contradicciones. Si para los zurdos y los progres, quien se autopercibe como mujer es una mujer, si los hombres nos autopercibimos mujeres, ¿también sería feminicidio?