Ante la terrible crisis institucional del Sistema de Justicia en el Perú, el Poder Judicial y el Ministerio Público, planteamos a la Presidente Dina Boluarte que invite 5 o 7 exmiembros del tribunal constitucional para conformar una Comisión de Alto Nivel dándoles el encargo de elaborar los proyectos de las nuevas leyes orgánicas de ambas instituciones, adecuándolas a las demandas de estos tiempos. Sería ideal que esta acción sea respaldada por los congresistas, quienes al parecer no están viendo el bosque, sino, un árbol llamado Santivañez.
La propuesta surge por el hecho que nunca habíamos visto tal nivel de politización e incapacidad en el Ministerio Público, sino hoy cuando verificamos que tanto sus actos como sus resultados los convierte en los principales responsables de la ola criminal en el Perú. No es que estas características perniciosas de los fiscales deriven en documentos o resoluciones retóricas, no, se convierten en calles teñidas de la sangre de ciudadanos inocentes asesinados a manos de los criminales que fueron detenidos una y otra vez por la policía y liberados una y otra vez por abogados mediocres con medalla y disfrazados de autoridad jurisdiccional. La incapacidad profesional se ha apoderado de la mayoría de los fiscales.
Otra de las razones para este planteamiento, es que sería el antídoto contra la influencia caviar, quienes con su estrategia de debilitamiento de la fuerza policial, metieron la mano al sistema de justicia trastocando componentes legales (pasar de ser un sistema inquisitivo por uno garantista de acuerdo a la moda caviar mundial) se infiltraron para cambiar en los artículos de la Constitución de 1993 que le aumenta funciones a la fiscalía dándose facultad de “conducir” la investigación del delito sin aclarar que dicha “conducción” era jurídica. Hay que ver nomás el empecinamiento fiscal en no cumplir la constitución, que incluso quieren desconocer el artículo 166 que dice: “la policía nacional previene, investiga y combate los delitos”.
Esta politización del MP que lo ha convertido en un instrumento de lawfare usado principalmente contra los “enemigos” ideológicos y políticos de la progresía. Para ellos, todo lo que se mueva en el frente derecho, lo llamado equivocadamente “facho”, tiene que ser “combatido”, encarcelado, desprestigiado, sometido y destruido para dar paso a su perversa ideología. Ese es el talante hasta hoy, que queda plasmado en este segundo allanamiento a la casa y el despacho por “abuso de autoridad” contra el ministro del Interior Juan José Santivañez. Una locura.
Y pensar que un sector de la derecha está prestándose al juego caviar de censurarlo, como si fuera el único o el verdadero responsable de la criminalidad. Una pena que esa inducción sicológica “armani” caviar haya hecho caer a los más pintados analistas o políticos del país. Corresponde entonces una reforma del sistema de justicia, y esta Comisión de Alto Nivel que planteamos es una alternativa para el país. Sí se puede.